Este proyecto nació con el desafío de transformar un local en obra gris en un espacio con una identidad única, donde el café convive con los vinilos, los libros, el vino y la cultura. A partir de una planta completamente vacía, diseñamos integralmente la experiencia del local, definiendo la distribución, la operación y cada detalle de su ambientación.
La propuesta combina una estética inspirada en el diseño Mid-Century con piezas vintage, luminarias de época, alfombras, exhibidores de vinilos y una paleta cálida que convierte al salón en una extensión del living de una casa. La barra y la cocina fueron diseñadas como protagonistas del espacio, acompañadas por una fachada de fuerte presencia e identidad. El resultado es un local con carácter propio, donde arquitectura, operación y marca se integran para crear una experiencia memorable.